Si te alojas en el centro de Madrid y quieres sentir la esencia más auténtica de la ciudad, no hace falta que cojas metro ni autobús. Desde la misma Puerta del Sol, donde se encuentra el Hostal Matheu, puedes recorrer a pie algunos de los rincones más castizos de la capital. Te proponemos un paseo lleno de historia, sabor y ambiente madrileño, desde Sol hasta el barrio de La Latina, pasando por lugares emblemáticos y tabernas que cuentan mil historias. ¿Listo para descubrir el Madrid más puro?
Puerta del Sol: punto de partida y corazón de Madrid
Aquí empieza todo. Literalmente. La Puerta del Sol no solo es el kilómetro cero de las carreteras radiales de España, sino también el epicentro de la vida madrileña. Rodeada de historia y de movimiento a cualquier hora del día, es el lugar perfecto para arrancar un paseo por el Madrid más castizo. No te vayas sin hacerte una foto con el Oso y el Madroño y echar un vistazo al famoso Reloj de la Casa de Correos, protagonista cada Nochevieja.
Plaza Mayor y el mítico bocata de calamares
A pocos pasos, te espera la imponente Plaza Mayor, uno de los lugares más bonitos y representativos de Madrid. Sus soportales esconden tiendas centenarias y bares donde el protagonista indiscutible es el bocadillo de calamares. Sí, suena sencillo, pero en esta ciudad es casi religión. Pide uno y siéntate en los bancos de la plaza para disfrutarlo mientras observas el ir y venir de los transeúntes. Así, sin prisa, como se vive Madrid.
Mercado de San Miguel: un capricho gourmet
Justo al salir de la Plaza Mayor, el Mercado de San Miguel es una parada perfecta si te apetece picotear algo más elaborado. Este mercado cubierto, con estructura de hierro del siglo XIX, se ha convertido en un templo gastronómico. Vermut, jamón ibérico, croquetas, ostras, dulces… todo en pequeños formatos para que pruebes un poco de todo. Ideal para los curiosos de la gastronomía local.
Arco de Cuchilleros y la bajada hacia el viejo Madrid
Desde aquí, sigue el paseo por el Arco de Cuchilleros, una de las entradas más pintorescas al Madrid de los Austrias. Las escaleras te conducen a una zona de callejuelas adoquinadas y edificios antiguos que parecen sacados de otra época. Aquí, cada rincón tiene historia: desde los antiguos gremios que daban nombre a las calles hasta las leyendas de espadachines y tabernas.
Cava Baja y tabernas con solera
Bienvenido a la Cava Baja, una de las calles más castizas y con más sabor de Madrid. Aquí se concentran algunas de las tabernas más tradicionales de la ciudad, como Casa Lucio (famosa por sus huevos rotos) o La Posada de la Villa. Puedes ir de local en local tomando cañas y tapas, desde callos madrileños hasta croquetas o una buena tortilla de patatas. Y si lo tuyo es el vermut, no te preocupes: aquí lo sirven con orgullo, bien frío y con su rodaja de naranja o aceituna.
La Latina: domingos, terrazas y Rastro
Al final del paseo, el barrio de La Latina te recibe con su ambiente relajado y su espíritu bohemio. Si es domingo, no puedes perderte El Rastro, el mercadillo más famoso de Madrid, donde puedes encontrar desde antigüedades hasta ropa vintage o vinilos. Después, busca alguna terraza en la Plaza de la Cebada o la Plaza de la Paja, pide algo para beber y disfruta del bullicio madrileño. Aquí la vida se saborea despacio.
Un plan 100 % madrileño a un paso del Hostal Matheu
Este paseo castizo es ideal para quienes se alojan en pleno centro, como en el Hostal Matheu, y quieren aprovechar su ubicación privilegiada para descubrir el Madrid de toda la vida. Un plan sin complicaciones, sin mapas, y lleno de momentos que te harán sentir como un auténtico gato (así llaman a los madrileños de pura cepa).
Así que ya sabes: ponte calzado cómodo, carga la batería del móvil para las fotos y prepárate para enamorarte del Madrid más auténtico, castizo y sabroso.